Santolino, objetivo ‘Finisher’ del Dakar 2021

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Lorenzo Santolino ha tenido una temporada 2020 complicada después de lesionarse el codo en la edición pasada del Dakar Rally. Pese a ello, y sin mucha preparación previa, regresa a la competición más dura del mundo sobre dos ruedas con el objetivo de convertirse en Finisher, ya que en 2019 también tuvo que abandonar en la sexta etapa.

El salmantino de Sherco es uno de los diecinueve pilotos españoles que tomarán la salida de la 43 edición el próximo 3 de enero.

Lorenzo Santolino tuvo su primer contacto con las dos ruedas cuando su padre, Lorenzo senior, gran aficionado a las motos, le compró una motocicleta infantil para que le acompañara en sus paseos por el campo. En 1996, nueve años después de esa primera moto casi de juguete, Lorenzo debutó como alevín en motocross, una de las categorías de formación de pilotos. De allí pasó a los campeonatos de juveniles y cadetes, viajando por toda España, con su padre como mecánico. Así adquirió un estilo rápido y consistente, agresivo pero con estilo. A fines de 2005, luego de competir en los certámenes junior nacionales tomó parte en sus primeras pruebas de enduro. Con el apoyo de la Federación Española de Motociclismo comienza a participar en los ISDE y en 2007 logra su primer título de campeón de España en Cross Country. Redondeó un gran año obteniendo además el título de campeón del equipo Junior de España de los Six Days. Tras un 2008 en el que debió penar con lesiones, el salmantino logra en Grecia en 2009 su primera victoria en el Mundial. Ello le abrió las puertas del KTM Farioli donde coincidió con su amigo Iván Cervantes, multicampeón de la especialidad. En 2018 se preparó a conciencia para su primera participación en el Dakar sumando kilómetros en el Inka Rally, el Merzouga Rally, el Desafío Ruta 40 de Argentina y la Baja India, donde además se llevó el triunfo. En el Dakar 2019 Lorenzo sufrió una tremenda caída al inicio de la sexta etapa, cuando venía cumpliendo una gran labor a criterio de la prensa que lo venía señalando hasta allí como el mejor rookie. Tras los análisis se constató la fractura de seis costillas y la fisura de dos vértebras. En el Dakar 2020 tras un inicio con problemas mecánicos, Lorenzo venía en franca recuperación en el puesto 16º, rodando al ritmo de los diez primeros, cuando en la etapa 9 tomó de pleno una deformación del terreno y al aterrizar sufrió una luxación de codo y la rotura de la cabeza del radio. La recuperación de la lesión tomó seis meses y en este año de pocas competencias, Lorenzo reconoce que llega con menos kilómetros de entrenamiento que lo habitual. Terminar el Dakar sigue siendo la meta del salmantino. Ya ha probado que tiene el ritmo y la velocidad, pero reconoce que este no es el momento de plantearse otros objetivos.

“El Dakar pasado tuve un inicio complicado por problemas con la batería, que me dejaron 26º en la clasificación tras el primer día. Tuve que salir a recuperar en caminos con polvo y pude lograr un buen ritmo rodando entre los diez primeros. En la etapa 9 venía en el puesto 16 de la general y encontré una cortada, una deformación en el terreno, y la tomé de pleno con la rueda delantera y ese fuerte golpe me ocasionó una luxación de codo y una rotura de la cabeza del radio. Me pilló de sorpresa, no me caí, pero el dolor me impidió continuar. Tras el Dakar pudimos ver que era una rotura complicada, que me impidió volver a subir a la moto por seis meses. No hemos podido ir a Marruecos, de manera que corrí el Rally Andalucía, donde fui 13º y he hecho algunos entrenamientos en España y Portugal por caminos con uso de road book, aunque eso es mucho menos de lo que suelo entrenar. No me he planteado un objetivo para este Dakar, que no sea otro que acabar. No creo que sea un año para marcarnos objetivos. Día a día iremos viendo la evolución y si me encuentro bien y con confianza, veré de apretar el ritmo”.

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