Elías Escandell: Vuelo familiar por un sueño

escandell portada

Publicado en Onboard Magazine N°130 – Febrero 2023

A todos nos viene a la mente los Prado García cuando pensamos en el cambio radical de costumbres y vida para intentar dar rienda suelta a los sueños de un hijo. Si bien el cambio que llevaron a cabo trasladándose de su tierra, Lugo, a Lommel, en Bélgica, debió de ser un trasvase de sensaciones, hay otras historias en el paddock español que también son dignas de mención.

Muchos son, cada vez más, los pilotos baleares y canarios que se mueven hasta la Península para dar el salto de calidad que proporciona el pasar de correr los Regionales a un Campeonato de España. Y hoy os explicamos un claro ejemplo de ello.
Entre nombres de pilotos consolidados como los del propio Jorge Prado, Rubén Fernández, David Braceras o Yago Martínez, todos ellos en el Mundial de Motocross 2023, hay otros como el de Elías Escandell que resuena fuerte como un claro aspirante a seguir los pasos de sus predecesores anteriormente nombrados. Más, después de ver en la primera cita del Nacional de 125cc que su puesta en escena este año parece ser aplastante y que, sin lanzar las campanas al vuelo, se puede afirmar con suma rotundidad que se ha acoplado muy bien a su nueva Fantic del equipo Maddii Racing y, por ende, que es un claro aspirante a todo este curso. Pere vayamos por pasos.

¿Quién es Elías Escandell? Nacido el 2 de marzo de 2006 en Barcelona, se traslada (mejor dicho, le trasladan) rápidamente a Ibiza, lugar en el que comienza a dar sus primeros pasos (literal) encima de una moto.

“A mis padres, a los dos, les gustaba mucho el tema de las motos, aunque de carretera. Mi padre tenía un compañero con el que acostumbraba a ir a las carreras de MotoGP. Tiene un hijo, que es muy amigo mío, que hacía motocross… y ahí empezó todo”.

Foto: JP Acevedo

En muchas ocasiones tan solo bastan dos premisas: que te pongan el caramelo frente a la boca y que decidas cogerlo, probarlo y repetir. Y es lo que sucedió, en el único circuito permanente que había en toda la isla se empezó a gestar esta aventura. “A mí me encanta, pero en cambio a mi hermano, que juega a pádel, todo esto de la competición y de las motos no le va mucho…”, admite. Sus primeros pasos y lucha cuerpo a cuerpo con varios rivales comenzó en un trazado que ya es historia. “Entrenábamos y corríamos en un circuito que justo después de irme yo lo quitaron para poner unas depuradoras”, nos señala Elías.

Para dar salida a su evolución, Elías (padre) y Ana, junto a sus hijos decidieron cambiar su base familiar para establecerse muy cerca de Madrid, en el pueblo toledano de Carranque.

Era totalmente inviable el estar haciendo viajes en barco cada semana para ir moviéndonos de Baleares a la Península para poder correr y entrenar. Así que cuando tuve 12 años nos fuimos todos a vivir a un nuevo lugar y, la verdad, es que todos lo llevamos bastante bien”.

Habría que preguntarle a Elías padre, que es el encargado de viajar semana tras semana para acudir a su puesto de trabajo en una empresa de alquiler de vehículos, algo que en un lugar como Ibiza debe generar una actividad frenética todos y cada uno de los días del año.

“Se echa de menos la temperatura de allí, sobre todo en invierno, pero tengo muy claro que donde tengo que estar es aquí para continuar entrenando duro e ir subiendo el nivel. Al final, lo que queremos la mayoría es ser campeones del Mundo, pero todos no lo podemos ser…”, asevera un joven que ha cambiado mucho su dialéctica en los últimos años, pasando de un carácter extremadamente tímido a abrirse más en el trato corto.

Foto: JP Acevedo

A su llegada a la categoría de 65cc, ya demostró tener un carisma sobre la moto que le podía dar muchas alegrías… “Mi progresión desde 65cc creo que ha sido muy buena. En mi primera temporada de 85cc, que era un año en que estaban muy fuertes Edgar Canet y Víctor Puig, ellos luchaban por el título… no tenía el nivel todavía para ganarles, pero en alguna manga podía seguirles un poco. Podía estar ahí, lo que me hacía mucha ilusión. Ya el último año a finales fui un poco flojo, pero estábamos Fran Carbonero y yo con muy buen nivel. La pena es que con lo del Covid-19 no pudimos hacer nada a nivel internacional… Antes, en Europa hice algún Top 10, sin embargo, no me permitió estar en la final de la República Checa”.

Su estado de forma y muchas otras grandezas no pasaron desapercibidas para el staff técnico de la Comisión de Motocross de la Real Federación Motociclista Española. Vieron algo en él, que le llevó a poder estar en las pruebas de selección y allí se ganó el entrar a formar parte del equipo Júnior de la RFME, un trampolín recuperado del pasado, que bien merece elogio especial.

A la pregunta de ¿Qué tal tus dos años con el equipo de la Fede?, el ibicenco es rotundo: “Genial, fueron muy buenos de la mano de Paco Rico. Aprendí un montón… es todo un cambio porque ya te sientes piloto de verdad. Te forma mucho estar siempre entrenando con tus compañeros y conviviendo. El primer año estábamos en F4E, una estructura belga, ahí sabes lo que es espabilarte porque tienes que estar fuera y hablar y hacerlo todo en inglés. Es un cambio de vida radical. Luego ya el segundo año con Mequitec… con Jordi Larrégola es todo más familiar, para comunicarte es todo mucho mejor y él es un gran jefe de equipo. Nos marca mucho las pautas… el trabajo, el orden y la disciplina”. Ni un cabo suelto debe dejar Larrégola en todo lo que es la preparación y la logística, porque de ello, de llevar a la perfección una gerencia, sabe un rato largo.

Foto: JP Acevedo

Tras esas dos temporadas, Escandell recala hace unos meses en uno de los equipos más laureados tanto en Italia como en Europa, Maddii Racing, que se hace con el dominio de Fantic Factory en cuanto a competición se refiere.

La verdad es que yo no sé cómo me llega la oferta, pero creo que el quinto puesto que logré en Gran Bretaña y una buena manga en la que hago cuarto en Arco di Trento ayudaron bastante… llegaba de una lesión de rodilla y solo había entrenado una semana. Creo que es ahí donde se me pudo ver un poco… en Letonia y Alemania fue un poco más justo, en España tuve malas salidas, aunque buen ritmo y de ahí supongo que hablaron con Paco o, no lo sé muy bien… y aquí estoy”. Fuera como fuere, cierto, ahí está. Nuevo equipo, nueva marca y nuevos y buenos aires italianos para volverse a ‘mediterraneizar’ un poco en sus hábitos y costumbres. Y parece que las cosas no le van nada mal.

Pero Escandell siempre había sido ‘austriaco’ en la elección de sus motocicletas, por lo que ahora le ha tocado gestionar otros estándares.

“La diferencia es grande. El chasis, el motor, unas cosas para bien, otras no tanto… te tienes que ir haciendo a ello. Ya estoy muy cómodo con la moto. Falta perfilar algunos detalles, pero me siento bien y hemos podido ver en Montearagón que las cosas van por el buen camino. En Italia vivo en la zona de la Toscana. He estado toda la pretemporada en un apartamento junto con el resto de los compañeros y debajo tenemos el workshop. Estoy con Tom Guyon, Hakon Osterhagen, que ahora se ha lesionado, los hermanos Valk (Vas y Lynn), Max Werner y Alexis Fueri. Alguno es más desastre que el otro, pero nos compaginamos bien. Es una estructura completamente profesional. Esta gente, con el palmarés que tiene, lo que no sepa… no sé yo. Es un equipo muy contrastado”.

Foto: JP Acevedo

Pero al llegar a estos niveles, todo el mundo busca, antes o después, resultados, algo que de momento no le preocupa.

“No me han marcado objetivos, yo tampoco… porque vengo de una lesión muy larga y no sé qué nivel nos vamos a encontrar en Europa. A ver si la rodilla está al cien por cien, por ahora, toco madera, no da problemas. Quiero seguir fluyendo con la moto y dar lo máximo tanto en los entrenamientos como en las carreras. Lo mejor, y que agradezco, es que no me han puesto ninguna pega para correr en España, de hecho, vino todo el equipo incluso el jefe a la carrera de Montearagón”.

Ahora en tierras italianas, el balear ha dejado por el camino a muchas personas a las que recordar para siempre. Después de muchos años de ser rivales en pista y compañeros de estructura, Escandell anota que con “Edgar Canet y Antonio Gallego nos llevamos muy bien. Somos amigos, pero eso no conlleva que no busques tu mejor posición en carrera”.

Y si de amistades hablamos, tras aterrizar en la Península topó con una de las personas que, muy posiblemente, hayan determinado su devenir en el mundo del deporte. Iker Larrañaga ha sido y es su mentor. A él se unió para llevarle el programa de entrenamientos y es algo que no ha dejado después de ver los frutos que le ha proporcionado.

“Llevo entrenando con Iker desde el final de la temporada de 85cc y para mí empezar con él fue un honor. Fui de los primeros en empezar con él, me ayuda en todo, en los buenos y los malos momentos, siempre está ahí. Sabe mucho también de mecánica y puesta a punto de la moto. Entrenamos más intensidad o menos, según a la altura de la temporada o de la pretemporada que nos encontremos, también el físico, estoy muy contento. Una persona como él, piloto que ha luchado por estar delante en el Mundial, que nunca se ha rendido… te puede enseñar muchas cosas y todas muy valiosas”, finaliza Elías Escandell, ya con su placa roja de líder en el Campeonato de España tras la primera carrera.

Ahora, por delante le queda mucho por hacer. Empezando por el Campeonato Internacional Italiano, el Prestige también en Italia y un Europeo de 125cc en el que se espera mucho de él.

Más posts sobre

Onboard Magazine 142

¿Quieres más MX?
Suscríbete a nuestro newsletter