Este año 2026 puede, y esperemos lo sea, convertirse en el mejor de todos los tiempos del motocross español. Con Fran Carbonero ya como campeón del siempre exigente Europeo de 250cc, Jorge Prado ha puesto el broche de oro a una buena temporada en el AMA Pro Motocross americano ganando con solvencia las dos últimas mangas en Ironman, lo que le lleva a entrar en el club de ganadores no americanos del certamen uniéndose a nombres de la talla de los hermanos Lawrence, Ken Roczen, Jeffrey Herlings o los ya más pretéritos Jean-Michel Bayle, Marvin Musquin o el sudafricano Greg Albertyn.

Asimismo, el buen estado de forma del gallego de KTM Factory Racing, le ha hecho a finalizar la competición en una más que meritoria cuarta plaza, aspecto que nos sigue haciendo soñar en un 2027 plagado de éxitos en un país y situaciones diversas a las que le ha costado acomodarse en ciertas ocasiones.
Las esperanzas siguen en la figura de Guillem Farrés en MX2 y de Daniela Guillén en el WMX.
Ambos, placa roja en mano, tienen que rematar un trabajo que se viene gestando desde hace mucho tiempo, muchos años.
Daniela, que este fin de semana ha logrado el podio en el Motocross Femenino de Estados Unidos, cuenta con seis puntos de ventaja sobre una combativa Kiara Fontanesi y tan solo una ronda para finalizar el curso, la que se celebrará en Darwin, Australia, el 19 y 20 de septiembre. Canutas las pasó la joven de Lloret de Mar desde que fue diagnosticada con Mononucleosis Infecciosa, tal y como nos contó ella en su último Vblog, y que le hizo salir a pista en condiciones muy limitadas en la ronda de Gran Bretaña. Sin embargo, salvó los muebles, aunque cedió un liderato que posteriormente recuperaba en Países Bajos.

Su rival italiana no se lo pondrá nada fácil en Australia, puesto que está viviendo una pletórica segunda juventud a sus 32 años y con ya seis títulos de campeona del Mundo a sus espaldas. No obstante, Daniela llegará con todo a la batalla final para no volverse a quedar con la miel en los labios como en los tres años anteriores en los que acabó tercera en 2025 y segunda en as ediciones de 2023 y 2024.
Farrés, al que le queda un largo ‘camino’viaje’ de tres carreras en Turquía, Australia y China, también goza del liderato en su categoría, la de MX2. En su último año antes de dar el salto a MXGP, el catalán de Triumph Factory Racing tiene una ventaja de 25 puntos, una manga de carrera, sobre su más inmediato perseguidor, Sacha Coenen, y de 37 sobre su compañero de equipo, que se ha unido a la fiesta, Camden McLellan.
Ya nos aseguraba en una entrevista en pretemporada que este año iba a ir a por el título e incluso que se veía como campeón, palabras que ha ido refrendando a medida que se han ido sucediendo los Grandes Premios. Si algo tiene Farrés es una facilidad o don por abstraerse de posibles ‘guerras sicológicas’ y hasta de obviar estos números y estadísticas que tanto nos gustan a los que los escribimos como, en ocasiones, apreciáis los lectores. Así que, como bien siempre ha hecho, pondrá los puntos sobre las íes sobre la moto y en el circuito, que es, en definitiva, donde se ganan los títulos. Por labor, clase y sufrimiento no será, ahora solo hace falta que pueda gestionar el colchón que se ha ganado a pulso para conseguir su cetro a casi 15.000 kilómetros de casa.

Y una vez terminado el Mundial, dedos cruzados para que ambos se lleven el gato al agua, tocará el turno del Motocross de las Naciones, donde España tiene una oportunidad de oro.
Con un combinado formado por Prado, Rubén Fernández y Guillem Farrés, España no solo cuenta con tres pilotos de calidad más que contrastada, cuenta con un tridente que se encuentra en un estado excelente de forma y que, además, llega hambriento por hacer historia.
No dudó el mismísimo Jeffrey Herlings en poner como una de las favoritas a España para el MXoN 2026 de Ernée cuando fue preguntado en la rueda de prensa posterior al Gran Premio de los Países Bajos. Eso sí, al neerlandés también hay que cogerlo con pinzas porque, como perro viejo que es, sabe más que nadie cómo pasar la presión para, de forma muy sosegada, él seguir a lo suyo, un ‘a lo suyo’ que está muy cerca de materializar en un nuevo título mundial de motocross.
Si bien vivimos un momento álgido fuera de nuestras fronteras, se debería estar ya estudiando y trabajando en nuevas fórmulas para que el motocross siga vivo en casa. Y es que la realidad en la que estamos inmersos pasa por el hecho de que vamos perdiendo pilotos a marchas muy forzadas y cada vez cuesta más conformar parrillas dignas desde la categoría de 125cc hasta la de 450cc.
Esperemos que el impulso de los logros de estas grandes figuras nos den un halo de esperanza para que las generaciones venideras no tiren la toalla a las primeras de cambio.













































































