El verano representa una oportunidad perfecta para que los pilotos de motocross mantengan su condición física, desarrollen nuevas habilidades y disfruten de actividades complementarias fuera de los circuitos. Entre las opciones más interesantes destaca la práctica de la moto de agua o jet ski, una disciplina que comparte numerosas similitudes con el motocross y ofrece beneficios tanto físicos como mentales.
En MX1Onboard tenemos la oportunidad de pasar una intensa jornada en Sevilla junto a una de las promesas que apuntan más alto en el motocross brasileño, Bernardo Tiburcio. Enrolado en el equipo de Carlos Campano, el Yamaha 115 M78 Bedetec, Tiburcio está creciendo en todos los sentidos y ya ha demostrado su carácter ganador en el Campeonato de Europa de 250cc y el Nacional de MX2, donde ya ha conseguido varios podios.

Como buen amante de la adrenalina, Bernardo Tiburcio ultima su vuelta a los circuitos después de sufrir una dura caída en Portugal… y lo hace en el agua. «Para mí, poder vivir la experiencia de correr en Europa es estupendo. Además, estar al lado de una persona y una familia como la de Campano me hace las cosas mucho más fáciles. El clima de Andalucía se parece mucho al de mi Brasil natal. Tenemos circuitos de todo tipo y cuando el calor aprieta entrenamos en el agua, que, la verdad, entrenando en el SuperJet de Yamaha es que como si todo el rato estemos haciendo mangas de carrera».
No es la primera vez que estamos con pilotos de motocross en aguas abiertas. Ya hace tres años, el propio Carlos Campano nos explicaba en este reportaje que puedes leer AQUÍ los beneficios de trabajar de una manera tan diferente, pero a su vez tan semejante.

Y es que los pilotos de motocross están acostumbrados a la velocidad, la toma rápida de decisiones y la emoción constante. Durante los meses más calurosos, cuando las condiciones de algunos circuitos pueden ser menos favorables o cuando se busca variar los entrenamientos, una jet ski permite seguir disfrutando de sensaciones intensas en un entorno completamente diferente. La mejor opción para ello es apostar por una herramienta perfecta como el Superjet Ski de Yamaha, que puedes conocer mucho más a fondo AQUÍ.
La aceleración, los cambios de dirección y la necesidad de reaccionar rápidamente ante las condiciones del agua generan una experiencia emocionante que mantiene vivo el espíritu competitivo y aventurero del piloto.
Las similitudes entre el motocross y el jet ski
Aunque se practican en superficies distintas, el motocross y las motos de agua comparten varios fundamentos técnicos como el control del equilibrio, la gestión de la trayectoria, la anticipación de movimientos y la coordinación corporal son aspectos esenciales en ambas disciplinas.
Al conducir una jet ski, el piloto aprende a leer constantemente el terreno —en este caso, las olas y corrientes—, adaptando su posición corporal para maximizar la estabilidad y el rendimiento. Estas capacidades pueden trasladarse posteriormente al motocross, mejorando la sensibilidad y el control sobre la motocicleta.
El motocross exige un importante esfuerzo físico y puede generar una gran carga sobre las articulaciones. Las motos de agua ofrecen una alternativa deportiva que sigue trabajando grupos musculares clave como el core, los brazos, los hombros y las piernas, pero con un impacto considerablemente menor.

La resistencia necesaria para controlar la embarcación sobre el agua contribuye a fortalecer la musculatura estabilizadora y mejorar la resistencia cardiovascular, aspectos fundamentales para cualquier piloto que quiera mantener un alto nivel de rendimiento durante toda la temporada.
Los entrenamientos repetitivos pueden provocar fatiga mental y reducir la motivación a largo plazo. Incorporar actividades diferentes durante el verano ayuda a romper la rutina, estimular la mente y mantener la pasión por el deporte.
La combinación de ejercicio físico, contacto con el agua y entornos naturales genera una sensación de desconexión que favorece la recuperación psicológica. Muchos deportistas de alto rendimiento utilizan actividades complementarias precisamente para regresar a su disciplina principal con una actitud renovada. Es el caso de nuestro ‘probador’ por un día, Bernardo Tiburcio.
A diferencia del motocross, que suele requerir instalaciones específicas y un entorno muy especializado, las motos de agua pueden convertirse en una actividad recreativa compartida con amigos y familiares. Esto permite disfrutar del verano sin alejarse completamente de la acción y la emoción que tanto atraen a los amantes de los deportes de motor.

Además, las jornadas en la playa o en embalses ofrecen un ambiente relajado que complementa perfectamente la intensidad de la competición.
Para un piloto de motocross, una jet ski no es únicamente una forma de diversión acuática. Es una herramienta para mantener la forma física, desarrollar habilidades de conducción, reducir el impacto sobre el cuerpo y seguir disfrutando de la adrenalina durante los meses de verano.




Combinar ambas disciplinas permite aprovechar lo mejor de cada mundo: la potencia y técnica del motocross junto con la libertad y frescura que ofrece el agua. Una mezcla ideal para seguir activo, mejorar el rendimiento y disfrutar al máximo de la temporada estival.
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