En el rally raid, la estrategia es fundamental y el fenómeno del yo-yo forma parte de los miedos legítimos de todo piloto de vanguardia, sobre todo cuando se trata de abrir la pista en una secuencia decisiva para la conquista del título. A Tosha Schareina no le tembló el pulso ni ayer ni tampoco hoy, como avalan sus dos victorias consecutivas. Imponerse abriendo la pista es el reto más peliagudo al que se puede enfrentar un motorista del Dakar pero el piloto español ha ejecutado la tarea con autoridad y maestría, recorriendo en solitario la mitad de los 417 km de especial para embolsarse su cuarta etapa en el rally.
Además de la etapa, Schareina se encarama a lo alto de la jerarquía con una renta… inexistente sobre Ricky Brabec: tras cinco días de carrera, los dos pesos pesados del Monster Energy Honda HRC se encuentran cronometrados en el mismo segundo. Cuando se da tan inusual circunstancia, la balanza se decanta del lado del mejor clasificado de la etapa del día, en este caso, el español.
La buena salud de los pilotos de Honda ha quedado nuevamente patente con la vuelta al estado de gracia de Skyler Howes, que completa un trío reñidísimo con un retraso de solo 10’’. El optimismo del clan rojo se ha visto sin embargo atenuado por una nueva jornada a la zaga de Adrien Van Beveren, cronometrado a más de 5’ y en la zona de descenso del Top 10 debido a sus 27’24’’ de retraso en la general sobre el líder Schareina.
La discreción de los Red Bull KTM Factory Racing es relativa. Daniel Sanders y Edgar Canet, 5º a 2’37’’ y 8º a 3’49’’ respectivamente, siguen en la pelea por el título, sobre todo el piloto australiano, que se sitúa a solo 1’24’’ de retraso sobre el dúo Schareina-Brabec, y se beneficiará mañana de una posición de salida más favorable.








































































