Ken Roczen se llevó la victoria en la quinta ronda del AMA Supercross 2026 en Glendale, un triunfo que no solo le permite recortar distancia en el campeonato —queda ahora a solo cinco puntos del líder, Hunter Lawrence—, sino que también tuvo un profundo significado emocional para él y para todo su equipo.
Un día antes de la carrera, Pipes Motorsport Group, estructura que gestiona el proyecto deportivo de Roczen, difundió un comunicado sobre el estado de salud de Larry Brooks, team manager del equipo y una figura clave en la carrera del piloto alemán.
“Quiero compartir algunas noticias personales sobre mi salud. Recientemente me diagnosticaron cáncer de colon en etapa 2. Aunque fue una noticia inesperada, el pronóstico es muy positivo: los médicos lo detectaron a tiempo y no se ha propagado ni a órganos ni a los ganglios linfáticos.
Tras una primera cirugía, pronto comenzaré un tratamiento de quimioterapia y radioterapia. Lamentablemente, esto me impedirá estar presente en las carreras durante toda o gran parte de la temporada, pero seguiré trabajando entre bastidores para ayudar a gestionar al equipo y contribuir a que sigamos ganando carreras. Esta experiencia ha sido un recordatorio muy claro de la importancia de priorizar la salud, una lección que me tomo muy en serio con el objetivo de regresar más fuerte que nunca.”
La noticia impactó profundamente en el entorno de Roczen, que encontró en la carrera de Glendale una motivación extra.
“Sabes, como mi padre no está aquí, hablo con él casi todos los días o todas las semanas sobre las carreras y muchas otras cosas. Y, de alguna manera, la relación que tengo con Larry es un poco como tener a mi padre aquí sin tenerlo realmente. Puede sonar extraño, pero es algo muy genuino.
Cada vez que salgo a pista quiero que se sienta orgulloso, que todos nos sintamos orgullosos. Me siento honrado de poder correr para él, por su historia con campeones y por todo lo que ha construido junto a tantos pilotos con los que ha logrado cosas increíbles.”
De esta manera la victoria de Ken Roczen en Glendale fue mucho más allá que números, también estuvo cargada de emociones en un momento delicado para todo su entorno.














































































