Entrevista con Yeray Bermúdez, Técnico Showa en el Mundial

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España es todo un referente en el mundo del motociclismo. Es innegable el número y la calidad de pilotos que salen de todos los lugares de la geografía española, pero no solo el mundo de las dos ruedas a motor se nutre de grandes estrellas que montan a lomos de una máquina y ganan carreras, sino que también hay otras figuras de nuestro país que pasan algo más desapercibidas, al menos para el aficionado. Uno de estos casos es el de Yeray Bermúdez Valero, un coruñés que trabaja para la multinacional nipona SHOWA y es el encargado de dejar impecables y cuidar al dedillo las suspensiones del equipo satélite de Honda HRC, el Honda Gariboldi. Lejos de estar acostumbrado a las entrevistas y menos a los flashes de Juan Pablo Acevedo, Yeray continúa su trabajo milimétrico mientras nos responde unas preguntas con un acento gallego que no ha perdido pese a tener que convivir durante unas semanas junto a los japoneses de fábrica con el objetivo cumplido de aprender, aprender y aprender.

Estuviste dos años en Monlau. ¿Por qué en Monlau?

Es lo único que tenemos en España con opciones de salir con trabajo en las carreras.

¿Ya querías decantarte por el mundo de las suspensiones?

No, simplemente me llamó la atención. Pero como te llama la atención todo: los motores, todo lo que envuelve la moto. Salió esta oportunidad, y para seguir viviendo en este mundo y para seguir aprendiendo cosas nuevas es importante. Y es una gran oportunidad. Y adelante, a por ello.

¿Habías tenido contacto con el mundo del motor antes de comenzar tus estudios de mecánica?

Trabajaba en un taller en La Coruña, había estudiado también mecánica. Primero chapa y pintura, porque como no era muy buen estudiante en la ESO no pude hacer mecánica por las notas, y me tocó hacer chapa y pintura. Cuando lo terminé, por fin pude acceder a mecánica, y estudiaba a la vez que trabajaba en el taller.

Sin duda, no son unos estudios baratos, ¿no?

Tuve la gran suerte que la familia y el que era mi jefe en el taller me echaron una mano para poder costearme Monlau, y una vez pude, no dudé.

¿Has sido alguna vez piloto de competición?

Nunca he sido piloto, ojalá. Me he roto un brazo con la moto, pero profesionalmente nada. De pequeño iba en moto por diversión; desde que recuerdo mi padre me subía a la moto. Era de motocross, él tenía una de cross antigua y me subía. Pero bueno, todo lo que eran dos ruedas me gustaba.

Cuando acabas de estudiar, ¿qué haces?

Estando en Monlau, en el primer curso, en 2012, me fui a la isla de Man, al TT, que fue mi primera experiencia real con las carreras, he trabajado allí con Antonio Maeso. Después a la vuelta, en un equipo del Campeonato de España de Moto 3 (CEV), porque se les puso enfermo uno de los ayudantes de mecánico y me llamaron para ver si podía ir a echar una mano en la carrera de Montmeló. Fui allí y entonces al cabo de un mes o menos ya salió la oportunidad de entrar en el equipo de Monlau haciendo prácticas, a finales del 2012, y ya hice los últimos tests y la última carrera del 2012 con ellos, y a partir de ahí ya pues en el seno de este equipo hasta ahora.

Entrar en SHOWA te ‘obligó’ a ir a Japón y, cómo no, a entenderte con los japoneses de fábrica…. ¿cómo sucedió todo?

Hay un compañero mío de Monlau, que venía conmigo a clase. Él tomó otro camino y acabó en superbikes como mecánico y le salió la oportunidad de entrar en Showa como técnico de suspensiones en superbikes. Y el año pasado me llamó cuando estábamos en una carrera de Jerez y me dijo que quizás había la oportunidad para un joven que quisiese aprender, y que si me interesaba que enviase el currículum. Me puse en contacto con ellos, tuve una pequeña entrevista en Barcelona. Al final salió y, una vez tenía el contrato firmado, ya me tocó irme a Japón, pasé los Reyes allí, comienzo arroz. Me fui el 4 o 5 de enero y estuve tres semanas allí, haciendo cursos.

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Yerran Bermúdez, Showa Mundial de MX

Entonces comienza el Mundial de motocros…

Me fui directo a Cerdeña, haciendo escala en Barcelona, para hacer los tests de pretemporada con Jorge Zaragoza y David Herbreteau, y ya nos quedamos para hacer la primera de Alghero, del Campeonato Nacional Italiano. Un parón de una semana y poco y ya directos a Qatar.

Es tu primer Mundial de motocross. ¿Cómo lo estás viviendo?

Bien, es bastante diferente a la velocidad. Por un lado es mucho más sucio, pero por otro el ambiente en el paddock es más relajado, como más familiar, y me está gustando, la verdad. Es una nueva experiencia que me está gustando.

¿Qué estás aprendiendo de suspensiones que no supieras?

Todo. Yo tenía lo que había aprendido en Monlau y lo que hacía en el taller de mantenimientos normales, pero ahora está siendo todo nuevo. Al principio vas bastante perdido, porque tanto el trabajo como mis compañeros eran nuevos, en el paddock no conocía nadie, casi no hay españoles, el idioma, que venía completamente perdido con el inglés, pero poco a poco vas aprendiendo con las suspensiones, conociendo gente en el paddock, soltándote con el inglés, y bien, muy contento.

¿Cuál es tu día a día en un fin de semana de carreras?

Solemos llegar el jueves por la noche, dormimos en el hotel y el viernes por la mañana, temprano, llegamos al circuito. Hacemos los mantenimientos de las horquillas tanto de carrera como de entrenos. El sábado ya tocan los libres y los cronos y la manga de clasificación y el domingo la carrera. Una vez se acaba, recoger y normalmente ya salimos el mismo domingo o si no el lunes por la mañana.

¿A qué pilotos estás llevando esta temporada?

Este año estoy en el Gariboldi, llevando motos de MX2. Estoy con Jorge Zaragoza y con David Herbreteau.

¿Cuál de los dos se queja más? ¿Cuál es más complicado en la puesta a punto?

Son completamente opuestos. Jorge igual es menos sensitivo, necesitas igual tú fijarte más en pista en lo que posiblemente él necesite y sugerírselo, y entonces probarlo, mientras que David es más sensitivo y lo tiene un pelín más claro, con lo que sus indicaciones son más precisas, por así decirlo. Jorge se centra en pilotar y dar gas. Muchas veces ni se acuerda de que se ha salido de pista.

¿Se puede vivir de las suspensiones en las carreras?

Sí, en mi caso sí. Yo puedo vivir y además estás trabajando con una fábrica directamente.

Cuando no hay carreras, ¿cuál es tu día a día?

Normalmente me voy a La Coruña, a mi casa, pero el motocross no es como la velocidad, donde hay un límite de tests y se entrena poco; en motocross siempre se están haciendo pruebas y se está entrenando, porque es más económico, porque no tienes la necesidad de alquilar un circuito. No hay límites y es más sencillo entrenar.

¿A dónde te gustaría llegar?

De momento aquí estoy bien, y me queda mucho que aprender por delante, así que estar unos añitos aquí aprendiendo. Y luego, por qué no, seguir en el tema de las suspensiones y volver a probar la velocidad, que es completamente diferente.

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Yerran Bermúdez, Showa Mundial de MX

¿Por qué son tan importantes las suspensiones en el mundo del motocross?

Yo creo que al final es un paquete muy grande entre el piloto, la moto, todo. Tú, aunque tengas un motor muy potente o un piloto muy valiente, si no son capaces de transmitir al suelo esa potencia, o que el piloto ruede cómodo, o que aguante una manga completa,… Las mangas son bastante largas, y si a mitad de manga el piloto está cansado y no puede aguantar, al final no sirve de nada que el motor empuje y que el piloto sea rápido durante 15 minutos. Hay que buscar un setting con el que el piloto ruede cómodo, pero que tampoco le canse para que el piloto aguante toda la manga, y después tienes que encontrar un compromiso, porque en la velocidad el circuito siempre es el mismo en todas las vueltas, se frena en el mismo punto, se inclina en el mismo punto, y al final puedes buscar un poco más la apreciación, por así decirlo, en motocross tienes que buscar un compromiso que salta el piloto, y a partir de ahí tampoco se juega tanto, porque el circuito está cambiando constantemente, en cada vuelta es diferente, los pilotos tienen que buscar nuevas trazadas. Por ejemplo, entre el warm up y la carrera suele haber unas cuatro horas de diferencia, y con tres o cuatro mangas de por medio, y el circuito cambia una barbaridad.

Ahora has estado en ocho circuitos diferentes, que seguramente antes no habías visitado, ¿cambian mucho los settings de un circuito a otro?

Muchísimo. Quizás no una barbaridad, pero sí que cambian, entre circuitos de arena y circuitos duros, y luego también hay circuitos que son mucho más rápidos, y entonces la moto tiene más inercia cuando entra en la curva, así que se juega un poco con todo.

Muchas gracias y mucha suerte, compañero

Gracias, igualmente.